
«¿Qué métodos existen para eliminar los acrocordones?»
«¿En qué consiste la cirugía para los acrocordones? ¿Duele?»
«Tengo una protuberancia que parece un acrocordón, pero ¿realmente lo será?»
¿Tiene dudas sobre una verruga que podría ser un acrocordón?
Los acrocordones son tumores cutáneos benignos. Sin embargo, si se descuida el tratamiento, pueden multiplicarse o aumentar de tamaño, por lo que le recomendamos consultar con una clínica.
En esta página explicamos los siguientes aspectos sobre los acrocordones:
- Causas de los acrocordones
- Cómo distinguirlos de otras enfermedades
- Síntomas
- Métodos de tratamiento
Esperamos que esta información le sea útil para abordar los acrocordones.
¿Qué son los acrocordones? Verrugas que suelen aparecer en el cuello y las axilas

Los acrocordones son tumores cutáneos benignos que tienden a aparecer en el cuello y las axilas, entre otras zonas [1,2,18].
Médicamente se denominan también «acrochordon» o «skin tag», y son tumores benignos de la piel extremadamente frecuentes en adultos de mediana edad en adelante [2,10].
Las verrugas que se forman en la zona afectada suelen medir entre 1 y 3 mm y se elevan sobre la superficie cutánea. Al principio son pequeñas, pero van creciendo gradualmente y pueden adquirir una forma que parece colgar de la piel.
Además, el número de verrugas tiende a aumentar con la edad, por lo que la zona afectada se vuelve más visible con el paso del tiempo.
Los síntomas suelen aparecer a partir de los 30 años y son más frecuentes en mujeres y personas con obesidad [2,19].
Estudios epidemiológicos indican que se presentan en aproximadamente el 46 % de los adultos mayores de 50 años, y se ha reportado que la tasa de incidencia en mujeres es aproximadamente 1,5 veces mayor que en hombres [2,19].
En particular, en personas con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o más, el riesgo de aparición es aproximadamente 2 a 3 veces mayor [11,20].
Causas de los acrocordones
Se considera que los siguientes cuatro factores contribuyen a su aparición, aunque la causa exacta no está del todo clara [1,2].
Investigaciones recientes han puesto de manifiesto que los acrocordones no son simplemente un fenómeno del envejecimiento, sino que guardan una estrecha relación con alteraciones metabólicas como la resistencia a la insulina y la diabetes [3,5,8,9].
Se ha reportado que la tasa de incidencia en pacientes diabéticos es aproximadamente 3 a 4 veces mayor que en personas sanas [8,20].
- Influencia de la radiación ultravioleta
- Envejecimiento de la piel
- Fricción
- Obesidad
No se trata de una enfermedad vírica, por lo que no se contagia de persona a persona ni se propaga a la piel circundante [1,16,17].
Algunos estudios han examinado la posible implicación del virus del papiloma humano (VPH), pero investigaciones a gran escala no han demostrado una relación clara [16,17].
Importancia como marcador de enfermedades endocrinas y metabólicas
Desde el punto de vista dermatológico, los acrocordones no son simplemente un problema estético, sino que se reconocen como manifestación cutánea de enfermedades sistémicas [3,4,6].
En particular, cuando existen múltiples acrocordones, se recomienda realizar un cribado de enfermedades metabólicas como diabetes, dislipidemia y síndrome de resistencia a la insulina [4,6,12].
Diagnóstico de acrocordones: cómo distinguirlos de tumores malignos
El diagnóstico se realiza mediante inspección visual y palpación.
Aparecen con frecuencia en el cuello, la región cervical y las axilas; son lesiones de aproximadamente 2 mm de color piel a marrón claro, y los de menor tamaño se denominan también skin tags o acrocordones.
Son blandos al tacto y pueden crecer hasta adquirir una forma pediculada similar a un pólipo.
Las diferencias entre acrocordones y tumores malignos son las siguientes [1,25,26].
La dermatoscopia permite observar en los acrocordones un patrón cromático uniforme y un patrón vascular homogéneo, lo que resulta útil para diferenciarlos del melanoma maligno y otras lesiones [26].
Ante lesiones sospechosas, siempre es necesario realizar una biopsia tisular para confirmar el diagnóstico [25].
| Acrocordón | Tumor maligno | |
|---|---|---|
| Tamaño | 1–3 mm | Si supera los 5 cm, existe mayor probabilidad de malignidad |
| Forma | Simétrica | Asimétrica |
| Bordes | Bien definidos | Mal definidos |
| Estado del entorno | Plano y liso | Irregular |
| Úlcera / necrosis | Ausente | Presente |
| Velocidad de crecimiento | Crecimiento lento y gradual | Crecimiento rápido |
※ Los criterios de diagnóstico diferencial de la tabla se basan en las guías clínicas de la International Society of Dermatology [25,26].
En la tabla, «úlcera» se refiere a la pérdida de tejido que afecta a las capas profundas de la piel, y «necrosis» al estado en que parte del tejido deja de estar viable.
Existen numerosas diferencias entre los acrocordones y los tumores malignos, como el tamaño y la forma. No es sencillo distinguirlos por cuenta propia. Si tiene alguna duda sobre el diagnóstico, consulte con una clínica lo antes posible.
Clasificación de los acrocordones
Los acrocordones se clasifican con frecuencia según su tamaño [1,18].
Esta clasificación es importante para determinar el plan de tratamiento: para los acrocordones pequeños suele optarse por una escisión sencilla o tratamiento láser, mientras que para los de mayor tamaño se considera generalmente la escisión quirúrgica [7,24].
- Los de menor tamaño se denominan skin tags o acrocordones
- Los de mayor tamaño se denominan acrocordones (fibroma blando)
- Cuando crecen aún más y quedan colgantes se denominan fibromas blandos péndulos
Los fibromas blandos y los skin tags presentan una forma saliente, mientras que los acrocordones se caracterizan por tener menor relieve. Por ello, la forma también puede servir como referencia al clasificar los skin tags y los acrocordones.
Epidemiología y estadísticas de incidencia de los acrocordones
Los acrocordones son muy frecuentes en adultos de mediana edad en adelante, y se presentan en aproximadamente el 46 % de las personas mayores de 50 años [2].
Por sexo, las mujeres los desarrollan aproximadamente 1,5 veces más que los hombres, y en personas con obesidad el riesgo de aparición es 2 a 3 veces mayor [2,11,19].
La localización más frecuente es el cuello (aproximadamente el 70 %), seguido de las axilas y la región inguinal [2,15].
Relación entre acrocordones y enfermedades metabólicas
Los acrocordones no son simplemente un problema estético, sino que tienen importancia como manifestación cutánea de enfermedades metabólicas como la diabetes y la resistencia a la insulina [3,5,8,9].
En pacientes con múltiples acrocordones, la prevalencia de diabetes es 3 a 4 veces mayor que en personas sanas [8,20], y se ha reportado que la coexistencia de dislipidemia es aproximadamente el doble [4,12].
Por ello, en pacientes con acrocordones múltiples se recomienda un cribado de enfermedades sistémicas [6,14].
Diagnóstico de acrocordones y hallazgos dermatoscópicos
El diagnóstico de los acrocordones suele ser suficiente mediante inspección y palpación, aunque la dermatoscopia permite una observación más detallada [26].
De forma característica, presentan una tonalidad pardo-amarronada uniforme, un patrón vascular arboriforme y una superficie lisa, lo que resulta útil para diferenciarlos del melanoma maligno y otras lesiones [26].
En lesiones sospechosas o de rápida evolución, es necesaria la biopsia tisular para confirmar el diagnóstico [25].
Opciones de tratamiento y pronóstico
La elección del tratamiento para los acrocordones se determina según el tamaño y el número de lesiones [24,27].
Para lesiones pequeñas (2 mm o menos) se indica electrocoagulación o nitrógeno líquido; para lesiones medianas (2–5 mm), la escisión con tijera; y para lesiones grandes (5 mm o más), la escisión quirúrgica [24,27].
Con un tratamiento adecuado, la tasa de recidiva se sitúa por debajo del 5 % y se ha reportado un alto nivel de satisfacción estética [27].
Acrocordones, diabetes y resistencia a la insulina
Los acrocordones son reconocidos no solo en dermatología, sino también en endocrinología y metabolismo como una manifestación cutánea de importancia clínica [3,5,8].
Síntomas de los acrocordones

Por lo general no producen dolor, aunque al crecer pueden resultar dolorosos por la fricción. Habitualmente no causan infecciones ni inflamaciones.
Hay personas que conviven durante años con acrocordones en la espalda, el abdomen, el cuello o los muslos sin saberlo; muchas desconocen que el tratamiento es sencillo, y quienes se someten a él quedan muy satisfechos.
Las lesiones múltiples en el cuello u otras zonas también pueden extirparse parcialmente de forma simultánea, según el criterio médico, cuidando el resultado estético final.
En ocasiones pueden adquirir una forma con pedículo similar a un hongo, pero al tratarse de lesiones benignas no es necesario intervenir con urgencia.
Dos métodos de tratamiento para los acrocordones: extirpación mediante cirugía dermatológica

Al tratarse de tumores benignos, el tratamiento en nuestra clínica consiste en escisión quirúrgica con bisturí, extirpación con tijera o, cuando es necesario, extirpación con bisturí de radiofrecuencia [7,24,27].
Las guías internacionales de cirugía dermatológica recomiendan la electrocoagulación para lesiones pequeñas, la escisión con tijera para lesiones medianas y la escisión quirúrgica para lesiones grandes [24,27].
A continuación explicamos los dos métodos de tratamiento disponibles.
- Cirugía
- Láser de dióxido de carbono (láser CO2)
También existe el tratamiento con nitrógeno líquido, pero debido al riesgo de quemaduras y pigmentación postinflamatoria, en nuestra clínica no lo realizamos habitualmente.
Cirugía
La cirugía consiste en extirpar el acrocordón mediante bisturí bajo anestesia local.
Se indica cuando el acrocordón es de gran tamaño o cuando existe la posibilidad de que la lesión sea maligna.
Además, en nuestra clínica nos esforzamos por realizar el procedimiento en el menor tiempo posible, pudiendo completarse en menos de 5 minutos en los casos más rápidos. Los costes quirúrgicos en nuestra clínica están cubiertos por el seguro médico; no dude en contactarnos para cualquier consulta.
Láser de dióxido de carbono (láser CO2)
El láser de dióxido de carbono (láser CO2) es un método de tratamiento que elimina el acrocordón vaporizando la superficie cutánea mediante un láser que reacciona con el agua.
Resulta especialmente adecuado en casos de verrugas múltiples o de difícil tratamiento.
En comparación con el bisturí, la recuperación de la herida es más rápida y, al conservar la dermis —capa más profunda de la piel—, es menos probable que queden cicatrices visibles. Aunque se vaporiza la piel, el sangrado es mínimo.
Tras el tratamiento con láser CO2, es necesario proteger la zona tratada de la exposición solar para evitar manchas.
En la siguiente página encontrará información detallada sobre el láser CO2 disponible en nuestra clínica; le recomendamos que la consulte.
El enfoque de nuestra clínica

En nuestra clínica utilizamos agujas de calibre muy fino para minimizar las molestias asociadas a la anestesia local.
Cuando es necesaria la sutura, ponemos especial cuidado en minimizar la cicatriz resultante.
Los acrocordones próximos entre sí pueden extirparse en una sola sesión, lo que permite un resultado estéticamente cuidado.
En nuestra clínica, el médico examina la localización y el tamaño de cada lesión para determinar el método más adecuado.
Utilizando instrumental de cirugía plástica, realizamos la extirpación quirúrgica con tijera u otras herramientas con la mínima incisión posible, o bien escisión con sutura o extirpación con bisturí de radiofrecuencia según el caso.
Abordamos cada tratamiento con dedicación y esmero; confíe en nuestra clínica para el tratamiento de sus acrocordones.
Precio del tratamiento de acrocordones
El diagnóstico, las pruebas, la cirugía y el estudio anatomopatológico para el tratamiento de acrocordones están cubiertos en su totalidad por el seguro médico. También se aplican todas las ayudas públicas correspondientes.
Los precios del tratamiento de acrocordones en nuestra clínica son los siguientes:
- Zonas expuestas: aproximadamente 5.000–15.000 yenes
- Zonas no expuestas: aproximadamente 4.000–10.000 yenes
Para más información sobre los precios, consulte la tabla de tarifas de cirugía de acrocordones.
Tenga en cuenta que el tratamiento con láser de CO2 no está cubierto por el seguro médico.
Preguntas frecuentes sobre los acrocordones

A continuación respondemos las preguntas más frecuentes sobre los acrocordones.
Los acrocordones no son verrugas de origen vírico, por lo que no existe riesgo de contagio [1,16,17].
La relación con el virus del papiloma humano (VPH) también ha sido descartada en estudios a gran escala, y no presentan ninguna capacidad infecciosa [16,17].
Los acrocordones aparecen principalmente en el cuello y las axilas, mientras que la mayoría de las verrugas de origen vírico se presentan en los dedos de las manos, las plantas de los pies, la cara y los brazos, es decir, en zonas distintas al cuello.
Por ello, las lesiones que aparecen en el cuello o las axilas tienen menor probabilidad de ser verrugas víricas. No obstante, en el caso de las verrugas víricas, algunas pueden crecer dependiendo del tipo.
No se autodiagnostique; consulte con su clínica para que evalúen correctamente su caso.
Los acrocordones son verrugas benignas. Si no le molestan estéticamente, dejarlos sin tratar no supone un problema grave.
Sin embargo, no intente extirpárselos usted mismo. En el caso de que la lesión no sea un acrocordón sino una verruga vírica, existe la posibilidad de que se extienda a la piel circundante. Intentar tratarla por su cuenta puede aumentar el riesgo de que los síntomas empeoren.
Existen cremas y otros productos de venta libre para eliminar verrugas, pero muchos de ellos carecen de una base científica sólida.
Si desea tratar los acrocordones de forma eficaz, le recomendamos que considere consultar con una clínica.
Los costes del tratamiento quirúrgico de los acrocordones están cubiertos en su totalidad por el seguro médico [7,24].
El diagnóstico, las pruebas y el estudio anatomopatológico también están cubiertos. El tratamiento está reconocido como terapia estándar en las guías clínicas dermatológicas nacionales [13].
El método de tratamiento varía según la localización y el tamaño, por lo que le recomendamos consultar los costes exactos en el momento de la visita.
El tratamiento con láser de CO2 con fines estéticos no está cubierto por el seguro médico.
En la cirugía de acrocordones, el uso de anestesia local hace que las molestias durante el procedimiento sean mínimas.
Es posible que sienta algo de dolor al administrar la anestesia local, pero en nuestra clínica utilizamos agujas de calibre muy fino para minimizar las molestias.
No obstante, puede que experimente cierta molestia una vez que el efecto de la anestesia haya desaparecido tras la intervención.
La percepción del dolor varía según cada persona; si tiene alguna preocupación, consúltenos en la visita.
La mayoría de los medicamentos de venta libre para eliminar verrugas están formulados para tratar síntomas de origen vírico.
Los acrocordones no son verrugas de origen vírico, por lo que no se corresponden con la indicación de dichos medicamentos.
Algunos productos de venta libre no deben aplicarse en verrugas seborreicas, por lo que es importante identificar correctamente el tipo de verruga.
Para evitar confundir un acrocordón con una verruga seborreica por iniciativa propia, le recomendamos que consulte con una clínica.
Las 6 características de nuestra clínica, valoradas por nuestros pacientes

Atención médica en equipo: bajo la supervisión de especialistas certificados por la Sociedad Japonesa de Cirugía Plástica y Reconstructiva, contamos con médicos especialistas en cirugía plástica, dermatología, traumatología y otras disciplinas.
Atención al dolor: nuestros especialistas seleccionan el método de tratamiento más adecuado entre una amplia variedad de opciones quirúrgicas, con el objetivo de minimizar las molestias.
Cicatrices estéticas: realizamos la extirpación quirúrgica con sumo cuidado para no dañar la piel circundante, prestando especial atención al resultado final.
Tratamiento con cobertura de seguro médico: en nuestra clínica, los costes de la cirugía de escisión con bisturí están cubiertos en su totalidad por el seguro de salud.
Cirugía ambulatoria sin ingreso: el proceso desde la consulta hasta la intervención es muy ágil. La cirugía ambulatoria en el mismo día es posible.
Excelente ubicación: nos encontramos a escasos minutos a pie de las principales estaciones de transporte del centro de Tokio.
Muchos de nuestros pacientes acuden con las siguientes preocupaciones.
¿Le resulta familiar alguna de ellas?
Personas que desean eliminar verrugas que sobresalen de la piel en el cuello, las axilas u otras zonas.
Profesionales con agendas muy ocupadas que no pueden dedicar mucho tiempo al tratamiento.
Mujeres que dan importancia a un resultado estético cuidado tras la intervención.
En nuestra clínica evaluamos el estado de la zona afectada y le proponemos el método de tratamiento que minimice en la medida de lo posible las marcas visibles. Contamos con médicos de amplia experiencia y conocimientos para realizar el procedimiento; no dude en consultarnos.
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